SU PREGUNTA CURSI
Mira acercó un poco más su silla hacia la mesa, mientras la falda de su vestido rozaba la madera pulida. Un murmullo del tráfico nocturno entraba por la ventana entreabierta, mezclándose con el tintineo de los cubiertos. Eli estaba sentado entre sus padres, con sus deditos regordetes retorciendo la servilleta mientras levantaba la vista con los ojos brillantes.
—¿Por qué la luna está en mi sopa? —preguntó, levantando una cuchara temblorosa llena de la misma proporción de asomb