Decidido
Sebastián corre por el bosque, con los pies golpeando frenéticamente el suelo húmedo. Le pesa el corazón y su mente está llena de dudas y desesperación. Sabe que Lira no habría dicho esas palabras si no hubiera estado bajo la influencia de Lucius. Cada gruñido ronco que escapa de sus labios resuena en la noche, revelando su dolor interior.
Su hermano, Adrian, un hombre lobo negro de ojos preocupados, corre tras él, intentando alcanzarle. Sin embargo, incluso con sus veloces piernas, ti