Mundo ficciónIniciar sesiónPensaste que podías humillarme sin consecuencias, pero te aseguro que me encargaré de que pagues por ello.
Esperanza estaba en un estado de ebullición pura: la sangre le hervía en las venas después de lo que Susana le había dicho. No podía soportar la idea de que Adriel hubiera permitido que esa zorra estuviera en su penthouse.
Con el corazón palpitante y las manos temblorosas, se acercó a &







