Capítulo — La boda en el jardín
El sol de diciembre caía suave, de esos que no queman: acarician. La luz se metía por las hojas del limonero del patio y hacía brillar las guirnaldas caseras que los vecinos colgaron la tarde anterior. Era víspera de Navidad, sí, pero para Flor ese 24 de diciembre no era solo villancicos y pan dulce.
Era el día en que iba a dar un paso que no se atrevió ni a imaginar cuando Manuel se fue.
La casa olía a jazmín y a café recién hecho. Había movimiento desde tempr