—Pasaré a recogerte.
—Derek...
—Envíame la dirección de tu casa.
Eli guardó silencio. No podía darle así como así la dirección de la casa de la familia Miller. No era que no confiara en Derek, pero nunca había hablado a fondo de su familia con él.
—No necesitas venir hasta mi casa. Recógeme en la librería.
—¿En cuál?
Eli lo pensó un momento.
—En la librería Light World, en Sentral West.
—¿A qué hora?
—Mañana a las diez.
—Está bien —dijo Derek con un suspiro.
—Gracias. —Eli se alegró porque lo ve