“¡Maldición!”, pensó Natalie.
No podía responder la pregunta que le daba vueltas en la cabeza. En el fondo sentía una inquietud que se iba convirtiendo en celos. No le gustaba ver a Derek prestándole atención a Eli, en especial después de todo lo que ella había hecho para que terminara su relación.
¿Derek todavía no podía olvidar a Eli? Pero ¿por qué?
Hasta donde Natalie sabía, esa relación no podía considerarse particularmente cariñosa. Incluso podía decirse que había sido común y corriente, no