—Bienvenida de nuevo, señorita Edward. —saludó Collin con una sonrisa… una genuina.
Tenía que ser la única persona en el edificio que estaba feliz por su regreso… además de su padre, claro está.
Harriet le devolvió la sonrisa, feliz de tener a alguien de su lado. Definitivamente necesitaba algo de positividad a su alrededor, especialmente con todo lo que estaba pasando en su vida.
—Gracias, Collin. ¿Cómo has estado? —preguntó mientras se acomodaba, preparándose para ahogarse en la pila de traba