HOLLY
Me remuevo inquieta sobre mi asiento, no me siento cómoda, mucho menos con la mirada llena de lascivia que me lanza, siento que el aire me sofoca y me comprime los pulmones, no sé por qué, pero estos tipos me recuerdan mucho a mi cuñado Lionel.
—¿Acaso les comieron la lengua los ratones, señoritas? —insiste el tipo moreno que se acerca más y más a Laena.
Ella sigue siendo menor de edad, no importa lo que haga, o que haya engañado al tipo de la entrada, eso me hace responsable de su vida.