En la clínica que Nathanael había mandado construir y contratado a doctores que pertenecían a su organización, el Boss llegaba también con un disparo en el muslo derecho, su enfrentamiento con el mafioso ruso había sido sanguinario, pero lo había logrado sacar de su país medio muerto
— ¿Cómo te sientes, Nathanael? ¿duele?
— Duele como el infierno, esa maldita bala me está quemando por dentro, ¡apurense a sacarme está mierda! — ordenaba el Boss, mientras que los doctores se apresuraba a llevarlo