La mañana siguiente.
Gianna.
Le había pedido un favor a Mikhail, la noche anterior, cuando llamó, para pedirme hablar con Alek. Quería encontrarme con mi padre y descubrir, quién era la persona que le dio información sobre mí. Habíamos llegado al callejón en la que se suponía que estaba él, el camino había sido tranquilo y me sentí mucho mejor al ver que no iriamos solos. Mi cuerpo me pedía a gritos más comida, pero antes de salir de casa, desayuné muy bien. Esto solo me pasa cuando estoy en mi