Gianna.
Después de hablar con mi madre un buen rato, decido ir a buscar Mikhail para irnos a casa. Fue algo rápido porque mi mamá no se sentía cómoda con mi presencia y a mí también me incomodaba tener que estar en esa casa.
Bajé las escaleras de la entrada de la casa y veo como Mikhail estaba alimentando a un gatito pequeño junto con Alek.
Ni parece el hombre que me saca de quicio.
Sigo viendo cómo lo acariciaba y le explicaba a Alek cómo debía tratar a los animales. Mi corazón me da un latido