La espectacular puesta de sol siempre era seguida por el crepúsculo a la vuelta de la esquina.
Tomado de la mano de Demy y German, Gerard salió de su oficina. Todos acababan de salir del trabajo, se detuvieron y se quedaron mirando. No se atrevieron a acercarse más que eso.
Demy estaba acostumbrada a la atención, dirigiendo reuniones en el ejército. Pero con Gerard fue una historia diferente. Su mirada la puso nerviosa, pero no sabía por qué.
Sintiendo su mano tensa, Gerard se giró para m