Capítulo 190. Resultados amargos
Teseo se sentía un poco impotente, pese a haber conseguido a esa eminencia de abogado, le dolía ver el desánimo de su amigo. Mateo, se veía fatal y decaído y como no iba a estarlo, pues toda la angustia que había vivido desde que los agentes habían llegado a su casa en busca de su esposa, y que lo consideraran sospechoso de encubrimiento y lo que era aún peor, que le hubieran colocado ese artefacto en el tobillo para que no se diera a la fuga él también.
Por si fuera poco, estaba preso en su ca