“De acuerdo”. Scarlett asintió obedientemente.
Seguidamente, preguntó: “Por cierto, ¿has encontrado a Quincy? Estoy abrumada con los asuntos de la compañía. Si no vuelve para dirigir la situación general, temo que pueda ser demasiado para mí sola”.
Scarlett no confiaba en poder manejar bien la situación.
Los negocios no eran su fuerte, y empezaba a ser demasiado para ella.
Al escuchar esto, James frunció el ceño mientras una expresión complicada se dibujaba en su rostro.
Tras un silencio mo