James se encontraba en un estado extremadamente débil. Sus heridas del brutal ataque de Lluvia no habían sido tratadas y tampoco había comido nada en todo un día.
James se encontraba en el suelo débilmente y miraba a los Johnston que estaban frente a él. No tenía la menor idea de lo que planeaban hacer.
“Patriarca, son casi las nueve. Aún no hay señales de los Caden. ¿Habrán abandonado a James?”, preguntó una figura importante de los Johnston.
Hades estaba sentado en una silla de madera ro