“¿M-Mi yerno era el Dragón Negro?”. Con expresión de remordimiento, Gladys se dio una palmada en la frente. “Gladys Hill, qué tonta eres. Ahuyentaste al mejor yerno del mundo”.
Quincy miró a Thea y le dijo: “Estás sola”. Tras dejar este frío comentario, se dio la vuelta para irse.
“Ahh”.
Al ver la expresión de remordimiento en el rostro de Thea, Cynthia suspiró profundamente. Miró a Zane y le agarró la mano. “Papá, volvamos a casa. Regresaremos al norte. Ya que James no pertenece aquí, yo