La expresión de Rowena se oscureció. Finalmente supo quién destruyó a su familia.
“¿Qué diablos quieres, James?”.
“Jaja…”.
James comenzó a reírse, pero no había humor en ello. Su risa era aterradora.
“¿Me estás preguntando qué quiero, Rowena?”.
“Eres la razón por la que acusaron falsamente a mi abuelo y lo convirtieron en el hazmerreír de todos”.
“Tú fuiste quien causó que mi padre tuviera un ataque al corazón, luego lo empujaste desde el tercer piso y les mentiste a todos que se suicidó”.