James escondió el coche y ascendió por el camino de la montaña.
Miró al frente y sacó su teléfono.
Su teléfono se había quedado en silencio.
Su paradero parecía claro para el enemigo a pesar de no llevar un rastreador. Con esto, dedujo que de alguna manera lo estaban rastreando a través de su teléfono.
Salió corriendo y desapareció en el bosque junto a la carretera de la montaña.
Adentrándose en el bosque de la montaña, consiguió encontrar una liebre y ató su teléfono a ella. James acarici