Kai ya era consciente de que James había salido de su habitación privada.
Había estado observando cada movimiento de James. Kai se rehusó a dejar marchar a James tras perder la subasta por el Líquido de la Tribulación.
En cuanto James salió del lugar de la subasta, fue bloqueado por un hombre de mediana edad.
El hombre de mediana edad tenía unos cuarenta años y vestía una túnica gris. Su rostro regordete era sombrío.
James frunció el ceño.
El hombre que intentaba detener a James no era otro