"¿Qué hacemos ahora?",
habló un Cuasi-Emperador, con voz temblorosa.
Todos los que alcanzaban el grado de Cuasi-Emperador eran prodigios que poseían una fortaleza mental formidable. Sin embargo, el miedo se apoderó del corazón de este Cuasi-Emperador.
Todos miraron al Reverendo Marcial, a Thea y a James.
"Je, je, je...".
Una extraña carcajada resonó por el lugar. Entonces, un anciano vestido con una túnica negra salió volando de la sala principal. Detrás de él había doce poderosas figuras