Entonces, a Loona se le ocurrió algo y miró a Darryl. "¿Era un juramento falso?".
"Er…”.
Darryl se quedó pasmado un momento y no supo si reír o llorar. Nunca pensó que aquella muchacha fuera a desviar de repente el tema hacia ese asunto. Inmediatamente, dijo pensativo: "Jurar no es un juego de niños. ¿Cómo podría ser falso?".
Al ver la expresión sincera de Darryl, Loona ya no se sintió enredada por aquel asunto.
Entonces, Loona exhaló un suspiro de alivio, pero no pudo ocultar la preocupació