En el instante en que apareció el trono dorado, una nube arcoíris apareció en el cielo. El extraño e inusual suceso hizo que todos alzaran la vista.
Al mismo tiempo, el Maestro Magaera también se detuvo cautelosamente.
'Nubes arcoíris... Un trono dorado... ¿Podría ser que Su Alteza Real esté descendiendo sobre los Nueve Continentes?'.
Justo cuando el Maestro Magaera reflexionaba para sus adentros, las nubes se disiparon lentamente y el trono dorado se hizo más visible. Se podía ver una hermos