Desde que salieron del abismo, Scitalis se había estado resistiendo a sí mismo. ¿Cómo era posible que entregara a Debra y Raquel a otra persona así como así?
Debra y Raquel se quedaron estupefactas al ver lo absurdo y atrevido que era Scitalis al tender una emboscada al general. Sin embargo, no podían negar la emoción por cómo habían salido las cosas.
'¡Sí! ¡Peleen! ¡Una vez que ambos bandos pierdan, podremos escapar!', pensaron.
Hasta ahora, Debra y Raquel no se habían dado cuenta de que el