Lo que más sorprendió a Darryl fue que también tenía la garganta entumecida.
'¡Maldita sea!', maldijo Darryl mentalmente. '¿Tan poderosa es esta niebla venenosa?'.
Intentó mirar a su alrededor, pero la niebla venenosa le tapaba la vista, por lo que no podía ver en absoluto la situación circundante. Tuvo que abrir la boca e intentar llamar a Raquel.
"¡Ah... Ah...!".
Como resultado, la garganta de Darryl estaba gravemente infectada. Abrió la boca, pero solo consiguió balbucear, incapaz de form