La expresión de Zeke cambió al oír esas palabras.
Imposible.
Casi nadie conocía el resquicio cerca de su alma de hada. ¿Cómo lo sabía este hombre?
"Tú...".
En medio de su ira y conmoción, la mirada de Zeke centelleó mientras miraba fijamente al Príncipe Auten. "Quién... ¿Quién eres de verdad?".
El Príncipe Auten sonrió levemente. No respondió de inmediato y en cambio se acercó.
"Estás a punto de morir de todos modos. Será mejor que te lo diga".
El Príncipe Auten bajó la voz al llegar hast