‘Espera un momento. Ese tipo parece que es Andrés del Palacio Belladona’. Con la ayuda de la luz de la luna, Angera pudo ver mejor la cara de Andrés. Frunció el ceño y dijo: “Andrés, ¿no es demasiado para el Palacio Belladona ocupar por la fuerza un monasterio en ruinas?”. No pudo reprimir su ira. “Este lugar no le pertenece a nadie. Si un miembro del Palacio Belladona puede descansar adentro, nosotros también”.
La rabia aceleró la sangre de Angera. Llevaba dos horas corriendo y seguía sin loca