¡Bum!
La energía de sus palmas chocaron instantáneamente, creando un fuerte estallido. Una gran ola de energía interna sacudió a la multitud.
Los cuerpos de Yarl y Stella temblaron mientras se tambaleaban unos pasos hacia atrás.
Evidentemente, ninguno de ellos tenía la ventaja en aquella pelea.
Yves y los discípulos del clan Blanc se sorprendieron por la escena. No tenían ni idea de que se encontrarían con Yarl allí.
"¡Escuchen, discípulos del clan Blanc!". Yves se recompuso y desenvainó su