Darryl bajó la voz y dijo: "Es una situación urgente. No podemos irnos hasta que engañemos al Maestro Magaera. No tuve más remedio que decir eso".
Darryl parecía sincero.
Morticia se había puesto furiosa cuando escuchó eso, pero poco a poco se calmó.
Darryl tenía razón, pero ¿cómo podía pronunciar esas palabras?
Morticia estaba avergonzada y furiosa. Aquel hombre le había quitado la virginidad, ¿y ella tenía que llamarlo esposo?
Después de unos segundos de vacilación, Morticia finalmente ce