El Señor Kenny aún tenía los ojos muy abiertos cuando su cabeza cayó al suelo, llena de conmoción y desprecio. Nunca pensó que moriría a manos de Yvette.
"Padre...".
Yvette exhaló suavemente mientras miraba fríamente al cuerpo que tenía delante. Se dio la vuelta para arrodillarse ante el cielo mientras la agonía y la pena se dibujaban en su rostro. "Por fin te he vengado, Padre. Que descanses en paz en el cielo".
Sus lágrimas corrían por su rostro al terminar sus palabras.
Yvette había anhel