El Rey Tortuga Negra pensó que fue porque Morticia temía su fuerza que dejó ir a Oliver. No esperaba que fuera Oliver quien tomara la iniciativa de pedírselo.
Oliver bajó la cabeza y se sintió un poco nervioso bajo la mirada ardiente del Rey Tortuga Negra, pero rápidamente ajustó su estado de ánimo y esbozó una sonrisa. “Padre, lo que acabo de decir es verdad. Mírame. Lo que sufrí fue por la hija del Rey Tigre Blanco. Cuando él me echó de la raza de los demonios, no le importó en absoluto tu or