“¡Honorable Maestro!”.
Grunt comenzó a entrar en pánico cuando las cosas empeoraron. Volteó hacia el Maestro Magaera y dijo: “¡No podemos seguir luchando! Por favor, retirémonos”.
Quedarse más tiempo era un boleto de ida a la muerte.
El Maestro Magaera no respondió y su rostro se oscureció aún más.
Mald*ción, habían llegado un paso demasiado tarde. Magaera tenía la intención de ponerle freno a los planes del Archidemonio Antígono con unos cientos de miles de hombres. Sin embargo, aún así log