Aun así, Darryl no entró en pánico. Miró a Marshall con una media sonrisa y dijo: “Tengo que reconocerlo, comandante en jefe de la guarnición. Usted sí que es poderoso”.
Marshall lo ignoró y le dijo a la Reina: “Su Majestad, él es realmente una desgracia. Le mintió acerca de conocer el lenguaje de las bestias. Le solicito a Su Majestad que le dé el castigo más severo disponible”.
Sus ojos bailaban de alegría mientras decía eso.
La Reina permaneció impasible mientras reflexionaba seriamente. D