A Darryl le hizo gracia. Sonya estaba tan enfadada con él, pero no se atrevía a hacerle nada. Se rio por dentro y se burló de ella. "¡Olvídalo! Si no quieres hacerlo, tendré que descansar".
"¿Cuánto tiempo quieres descansar?", preguntó Sonya con irritación.
Darryl fingió considerarlo y respondió: "Necesitaré un par de horas. Ya sabes lo aterradoras que eran esas espinas escamosas; casi alcanzan mis meridianos".
"Argh...". Sonya estaba ansiosa por escuchar eso.
‘Él necesita unas horas an