Darryl frunció el ceño y se sorprendió rápidamente después de inspeccionar sus alrededores.
¿Qué era este lugar?
Darryl sintió las continuas ráfagas de la brisa marina. Miró a su alrededor y notó que estaba en una pequeña isla rodeada por el océano. Qué vista tan pintoresca.
Un enorme pilar de piedra de más de 45 metros de altura se encontraba no muy lejos de Darryl. Dos grandes palabras imponentes estaban escrupulosamente grabadas en él: ¡Isla Elíseo!
¿¡Isla Elíseo!?
‘Maldita sea, ¿esto es