En ese momento, en un rincón del campamento base, Debra estaba de pie junto a la hoguera, mirando a los diez Monstruos Gigantescos no muy lejos. Su rostro estaba lleno de tristeza y soledad.
Habían pasado dos días desde que fue capturada, y Debra había empezado a acostumbrarse al entorno, pero aún se sentía un poco nerviosa.
Hace dos días, el Rey Raksasa quería matar a Debra y a Shentel, pero fue detenido por su Honorable Hijo, Alaric Celtic. Entonces ordenó que Debra y Shentel fueran encarcel