Darryl había decidido que, pase lo que pase, no dejaría que Donoghue se escapara ese día.
Sin embargo, no podía hacerlo él mismo. Le preocupaba lastimar a Debra por accidente. Él era demasiado poderoso y las consecuencias serían nefastas si llegaba a herir a Debra. Esa fue la razón por la que Darryl dejó que Brad y los demás se encargaran.
La única condición que tenía era que Debra no debía salir lastimada. Una vez que vio que la herían, le partió el corazón.
Sin dudarlo, él ordenó a su gente