Eira se rio levemente. “¡No tienes que agradecerme! Cuando veo injusticia, ¡simplemente tengo que ayudar!”.
Como una discípula de la Secta Emei, Eira tenía un fuerte sentido de la justicia desde que era joven.
Ambrose sonrió y preguntó: “¿De qué secta eres? ¿Estás aquí para capturar algunas bestias encantadas también?”.
Cuando Eira usó el Puño del Dragón Gélido, Ambrose sintió sus poderes. La joven frente a él no era una persona ordinaria.
Eira sonrió y respondió: “Soy de la Secta Emei. Mi n