Mundo ficciónIniciar sesiónThomas no veía absolutamente nada. En el fondo de la habitación comenzó a divisar dos puntos rojos que iban apareciendo progresivamente. Se alegró de que su Señor llegara en ese preciso momento, y así se lo dijo, mientras los dos puntos se acercaban lentamente a él.
―Es hora de un cambio ―le dijo, su Señor.
Thomas no comprendió, y comenzó a sudar copiosamente. Sentía un enorme calor.
―No com... c







