Apenas llegaron a la clínica, el equipo que se encargaría de traer los hijos de Valentino e Isabella al mundo ya estaban listos, se les estaba pagando excelentemente bien por darle la mejor de las atenciones a la señora Lombardi, así que debían estar a la altura
Isabella, pronto fue preparada y pasada al quirófano, el empresario jamás de separó de su lado, sintió cómo se le apretaba el pecho al ver cómo la abrían pero permaneció estoico tomando de la mano a su amada
Los bebés fueron sacados de