Mundo de ficçãoIniciar sessãoBianca.
No podía creerlo.
Luka no podía estar muerto, ese gilipollas no podía estar tirado en medio de Roma sin vida. No estaba en la morgue esperando ser reconocido por uno de sus amigos, no era él, porque la DEA lo tenía aún retenido. Algo en mi interior, ya fuera esperanza o rechazo por la muerte, me decía que no era él.
No era la persona que mejor me caía del mundo, pero algunas veces era gracioso y me ayudó a esconder mis mentir
La niña no murió. Es un muñeco bien conseguido para aterrorizarlos.







