Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl trayecto de vuelta a mi apartamento fue un ejercicio de silencio compartido. En el asiento trasero del auto blindado, la presencia de Alex ocupaba todo el espacio, pero yo me mantenía encogida contra la puerta, observando la ciudad pasar como un borrón. Ricardo conducía con una precisión quirúrgica, mientras el ambiente entre nosotros era una cuerda tensada a punto de reventar.
En cuanto entramos e







