Jazmín
Como de costumbre, cerré mi diario y lo guardé, luego fui a convencer a los niños de que dejaran de jugar. Les encanta jugar a todo, muñecas, juegos como el Monopoly y mil juegos más en este lugar que parece un parque de atracciones.
A sus amiguitos les encanta la sala de juegos. Se divierten mucho cuando vienen a jugar con ellos y yo estoy en medio como un niño, jugando con todos.
¡Los niños son adorables!
Hay uno que viene aquí a jugar que sólo Jesús puede provocar. Se lía mucho o