EVELESSA
—¿Sabe Cassain siquiera que saliste de casa para ir a trabajar?
Suelto un bufido. —Por supuesto que no. Conseguí una poción para dormir de mi madre, la usé con él y me escapé, dejando a Alexander para que se quede con él y lidie con su humor cuando despierte.
Alexis me observa con fijeza. —Eres consciente de que no quiere que salgas, especialmente después del intento de asesinato.
—Lo sé, pero tengo trabajo que hacer —respondo mientras tomo asiento en mi oficina, con ellas dos sentadas