LUCIAN
Había un aguijón en el aire que mordía con más fuerza de la que el frío acostumbraba. Esa clase de frío que me hacía consciente de que yo era más viejo que los árboles que me rodeaban. Que los años me habían desgastado, pero no vaciado.
Estaba solo en el Garaje.
Pasé la mano por la llanta del coche para concentrarme. Aún podía sentirla aquí. La presencia de Evelessa aún perdura, y entonces aparece él.
**Thalrion.**
No salió como un hombre. Se filtró a la existencia, desenrollándose de la