ARETHA
—Qué desastre... saldré pronto, Evelessa —meto el teléfono en mi bolso con irritación.
Se supone que los baños del campus son lugares aburridos. Chicas retocándose el brillo labial y susurrando chismes. Nada peligroso. Nada sobrenatural. Solo vida normal. Al menos... eso es lo que piensa la mayoría.
Empujo la puerta del baño de mujeres en el edificio de humanidades, con el bolso colgado al hombro y la mente dividida entre la conferencia que acabo de sobrevivir y Alexander. Lo cual es sin