—Me da igual que me vean o no, con tal de que vayan a la sucursal de Ciudad Sur e investiguen los entresijos de trabajar con la familia Fernández.
—Es algo tan importante, ¿no vas a resolverlo personalmente?
—Si ni siquiera pueden resolver este pequeño problema, deberían ir al departamento de RRHH y entregar una carta de dimisión.
El tono del hombre era gélido, y encajaba con su postura de jefe.
Ricardo la miró al terminar, —es el resultado que deseas, ¿no?
Magnolia respiró hondo, claro que era