Magnolia llevaba unas amplias gafas de sol que tapaban la mayor parte de sus rasgos, y se acercó.
Toda esa gente que estaba rodeando a Ricardo había retrocedido un poco.
Una de las chicas miró a Magnolia y le dijo, —¿vienes a competir con nosotras por él? Bueno, tienes que hacer cola, ¿vale?
—Así es, tienes que esperar tu turno, llegamos primero.
Magnolia no había pensado que esas mujeres se atreverían a provocarla.
Se subió las gafas de sol y miró a Ricardo, —Pues díselo tú, ¿tengo que hacer co