—Así es, ¿por qué los organizadores de eventos no lo investigan? Si puede pedir ayuda externa, la competición no será justa.
—Sí, la niña debe ser descalificada del primer lugar.
Aria aferró la caja entre sus brazos, con la voz teñida de sollozos, —¡Pero ganamos el primer lugar, y esto es mío!
Pero los adultos que la rodeaban la miraron fijamente, exigiéndole que renunciara el premio que tenía en la mano.
—¡Aria!
En el momento en que Magnolia vio a su hija, casi lloró de alegría, dando zancadas