Al día siguiente, Magnolia fue directamente a la biblioteca a estudiar, pero no tardó en recibir una llamada telefónica, —Hola, ¿habla Magnolia? Soy de la comisaría, hay unas preguntas que me gustaría hacerle en persona sobre el delito económico cometido por Rodrigo Quintana. Por favor, venga cuando tenga tiempo.
Magnolia colgó el teléfono y pensó en lo que acababa de decir por teléfono y en qué problemas tenía ella.
No era más que una empleada a tiempo parcial en el Estudio de Rodrigo, y ni siq