Magnolia salió del coche y miró a David, —No te preocupes, no se lo diré a Javier.
Los dos entraron juntos y Magnolia olía el aroma, que Yolanda había cocinado algo delicioso.
Magnolia entró por la puerta principal y se encontró con un hombre guapo sentado en el sofá, sus ojos se abrieron de par en par, —¿Roberto(el cuarto primo)?
Roberto se levantó sonriendo, caminó hacia ella y le acarició la cabeza, —Magnolia, ¿por qué has vuelto tan tarde hoy, has tenido muchas clases en la universidad?
Magn